Bavaria: Pecar y rezar
Cuando la nueva administración de Bavaria empezó a direccionar la empresa, uno de los primeros anuncios realizados tenía que ver con la prioridad que se le daría a fortalecer su papel como ciudadano corporativo en el país. Específicamente puso en marcha un programa conocido como DESTAPA FUTURO, en donde se buscó promover la generación de empleo a través de la creación de emprendimientos.
A la par con ello, esta semana vimos la presentación de la campaña TODOS PODEMOS SER PADRES, en donde, por fin, una compañía cervecera asume pública, abierta y masivamente la invitación a que los menores de edad no consuman bebidas alcohólicas, y específicamente cerveza.
Son dos acciones importantes que reflejan la responsabilidad social que la compañía ha tenido y que ahora refuerza, a través de sus nuevos accionistas, con Colombia.
Sin embargo, el escándalo suscitado por la falta de transparencia en el concurso realizado por el lanzamiento de la cerveza CLUB COLOMBIA, deja entrever que la honestidad de la compañía, o por lo menos de quienes dirigieron la campaña, no es uno de sus más fuertes valores.
Bavaria reconoció en un comunicado que la sanción se debió al "hecho de
que no se haya informado a los potenciales consumidores del producto
promocionado que las posibilidades de ser elegidos en ciertas ciudades eran inferiores a las trasmitidas en el mensaje publicitario". Este planteamiento es más que contundente, pues aunque en el mismo pronunciamiento trata de minimizar la importancia de la sanción de la Superintendencia de Industria y Comercio, refleja que nunca existió la intencionalidad de que el cuadro de Botero que se rifaba entre los consumidores de la cerveza, quedara entre sus clientes de sectores más populares.
Para quienes no conocen la historia, les recuerdo que con motivo del relanzamiento de su cerveza Club Colombia, la compañía anunció que rifaría un cuadro de Fernando Botero entre sus consumidores. Lo que nunca dijo es que esos consumidores debían comprar esas cervezas en algunos de los restaurantes o bares más exclusivos de las principales ciudades de Colombia.
Lo que también sorprende es la falta de orgullo del consumidor colombiano, que ante semejante abuso, pasa agachado, algo que en otros países ya habría originado por lo menos un intento de boicot.
Hay que reconocer que Bavaria es una de las empresas que más gestiona su reputación en Colombia. Eso lo registran todos los estudios que se han hecho en los últimos tres años sobre el tema en el país. Sin embargo, también hay que reconocer su falta de transparencia en este caso. Y eso podría (dependerá de Bavaria y de sus consumidores) impactar en su reputación en el inmediato futuro.

kalakor dijo
Bavaria es un monopolio. Abusa de los colombianos. Fui uno de los que alcanzó a comprar tres cervezas con la esperanza de encontrar una de las tapas. Pero me sentí completamente engañado cuando me dí cuenta que debía empezar a asistir a clubes que mi bolsillo no me permitía.
Felicitaciones por el portal y el blog. Chévere los comentarios, aunque quisiera que los temas fueran más universales
30 Enero 2007 | 10:31 PM